domingo, 15 de abril de 2012

Cuando sientes como una cosita...

Si llueve, te entristeces,
pero si hay sol, deseas lluvia...
Si tienes blanco, quieres negro,
y si es negro, morado...
Así mismo, cuanto teníamos algo
yo no quería más,
y ahora, que no tengo nada,
te me vas...
El amor es -aunque no todos lo acepten-
como una enfermedad,
como el refriado, para ser precisos:
ningún antibiótico funciona realmente para curarlo
cuando se ha vuelto grave...
Siento algo dentro, muy en el fondo,
no sé qué es, ni cómo quitármelo,
pero me duele, 
al mismo tiempo me asfixia
y me da el aliento para vivir un instante más.
Me duele, ¡ay! me duele...
es como una espinita, como una molestia
aquí, sí, en el corazón:
¿Será como la de una rosa?
¿Será para protegerme?
No creo, porque a las rosas no las hiere
como me está hiriendo a mí,
quizá no soy como una rosa por la espina,
pero quizá lo soy, porque sin tus gotitas,
me estoy marchitando...

No hay comentarios:

Publicar un comentario