jueves, 29 de marzo de 2012

Perspicaz

¿No eras tú el que decía que me quería?
Dejaste un sueño, por la pesadilla, 
dejaste una vida, por la muerte sin sepulcro;
¿que tiene la raza humana que desprecia
la bondad de la naturaleza
a cambio del arrullo del vacío?
Quizá quieren sentir lo malo
para valorar lo bueno;
quizá tienen miedo, y creen que
temiendo sé es más factible vivir
alejado del "peligro" de la valentía...
Sentido común, lógica, cautela:
sinónimos de cobardía.
Toda acción genera una reacción:
¿en efecto? miedo...
Para qué valorar, si se puede suponer, 
sospechar y actuar, siempre y cuando nuestra 
intuición esté un paso adelante 
de nuestros pies, teniendo una linterna
antes de "mirar" la obscuridad...

2 comentarios:

  1. Me encantó. Joyce:

    Sigue escribiendo. Me gustará seguir leyendo tus entregas.
    Saludos

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    Respuestas
    1. Gracias, la verdad es que escribo desde hace tiempo, y este es -como el nombre del blog- uno de tantos escritos... De verdad me emociona que sea una persona de su talla el que haya comentado por primera vez una de mis entradas... Una vez más, gracias!

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