que me retes a probar
de cuánto soy yo capaz
y cuánto estoy dispuesta a perder
por ganar
por ganarte
por ser eso que nubla tu pensar
por ser aquello que estremece tu sentir
por lo que nunca he sido para ti
y que, según parece,
nunca seré.
Trata de ser suficiente para mí,
intenta ser mi héroe, mi amo;
roba las estrellas
y empaquétalas en frascos,
que tanta gente
como tú o como yo
necesita de un poco de luz
en el jarrón de la cocina
donde
ya marchitas las flores
ya secos los pétalos y amores
se pierde todo rastro de color
en la más fúnebre oscuridad.
Me has querido
te he querido
en medidas muy distintas
en lugares impensables
entre horas poco propias
y entre escombros de nada y todo
entre las rejas del pequeño parque
en cuyas tapias
recogíamos el sol con las pestañas
y nos iba la vida en suspirar.
Mídeme, átame a tu sombra
que de esclava visto ahora
como esclava vine al mundo
y si es en tus cadenas
bajo tus condiciones
estoy dispuesta a estar
a permanecer
sin ánimos de discutirte nada.
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